Domingo de Pentecostés
El Espíritu, maestro de vida espiritual.

Este domingo se cumple la promesa de Jesús de enviarnos su espíritu, estando María y los apóstoles reunidos con miedo, pero con la confianza puesta en Él, y por ello en actitud orante, el Espíritu Santo “que procede del Padre y del Hijo. Que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria”, desciende sobre ellos y fecunda sus corazones.
La presencia del Espíritu Santo en sus vidas, y en las nuestras, fecunda la vida otorgándole, luego de haber sido liberados de las ataduras del mal por la Resurrección de Cristo, la capacidad de llevarla a su mayor desarrollo, a su más alto grado de plenitud. Así, los cristianos somos motivados e impulsados por la misma fuerza del Espíritu a purificar nuestra vida interior, para luego traducirla en obras buenas.
El Espíritu nos libera del engaño de creernos dioses y señores de la tierra, sacándonos de esa falsa idolatría, de nuestro egoísmo, de la desesperanza, de la vanidad, de los deseos de la carne, de las ambiciones desmedidas, y nos va configurando cada día más según el modelo de Cristo. ¿Condiciona, pues, nuestra libertad? No, ya lo dice santo Tomás: “la Gracia no suple la naturaleza”, es decir que allí en donde no dejamos que el Espíritu actúe poco puede hacer, si bien el poder de Dios es omnipotente, porque es tal respeta nuestra libertad.
Este fin de semana concluye el tiempo pascual, en el que se nos ha dado la más grande lección de amor y de servicio, en la que hemos caminado hacia nuestro interior para luego renacer de lo alto. El Espíritu Santo nos es dado al final de este camino pascual como un maestro para nuestra vida espiritual, para nuestra relación con Dios, es él verdaderamente quien nos conduce por el camino de la fe hacia el Padre y el Hijo. Su forma de lenguas de fuego son símbolo de que no se trata únicamente de un mero impulso espiritual, sino material, e invade todas las áreas y dimensiones de nuestra vida, con el fin de acompañarnos y guiarnos en nuestro camino de vida cristiana.-
EMILIO RODRIGUEZ ASCURRA / contactoconemilio@gmail.com


   
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